Enfermedad de Addison en el caniche: síntomas, crisis y tratamiento

Actualizado el 25 de octubre de 2026 · caniche.net

La enfermedad de Addison en el caniche es una insuficiencia de las glándulas suprarrenales, que dejan de producir suficiente cortisol y, a menudo, aldosterona. Afecta sobre todo al caniche gigante, en el que tiene base hereditaria, y suele empezar con síntomas vagos que van y vienen: cansancio, vómitos, diarrea, temblores. Puede debutar con una crisis grave que es una urgencia, pero con diagnóstico (test de estimulación con ACTH) y tratamiento de por vida, el pronóstico es muy bueno.

Qué es el hipoadrenocorticismo

Las glándulas suprarrenales son dos pequeños órganos junto a los riñones. Fabrican, entre otras hormonas:

  • Cortisol (glucocorticoide): ayuda a responder al estrés, mantiene la glucosa, la presión arterial y la función digestiva.
  • Aldosterona (mineralocorticoide): regula el sodio y el potasio, y con ellos el agua y la función del corazón.

En la enfermedad de Addison típica, el sistema inmunitario destruye la corteza suprarrenal y faltan ambas hormonas. Existe una forma llamada "atípica" en la que solo falta cortisol al principio y los electrolitos son normales, lo que la hace aún más difícil de detectar. Con menos frecuencia, la enfermedad es secundaria a fármacos o a problemas de la hipófisis.

¿Por qué afecta más al caniche gigante?

El caniche gigante es una de las razas con predisposición más estudiada: se ha demostrado un componente hereditario complejo (varios genes implicados) y ciertas familias concentran muchos casos. También se diagnostica en caniches medianos, enanos y toy, aunque con menos frecuencia. Aparece típicamente en perros jóvenes o de mediana edad, en torno a los 4-6 años, y en muchas razas es algo más frecuente en hembras.

No existe un test genético único, por eso es importante que el criador conozca y comparta los antecedentes de Addison en su línea. Lo comentamos en cómo elegir criador de caniches.

Síntomas de la enfermedad de Addison

La llaman "la gran imitadora" porque sus síntomas se parecen a los de muchas otras enfermedades y suelen ser intermitentes: el perro tiene un mal día, se recupera, y semanas después vuelve a empeorar, a menudo tras una situación de estrés (viaje, residencia canina, visita, cambio de casa).

Síntomas crónicos o intermitentesSíntomas de crisis addisoniana
Apatía, cansancio, "está raro"Colapso, debilidad extrema, no se levanta
Falta de apetito, pérdida de pesoVómitos y diarrea intensos, a veces con sangre
Vómitos o diarreas que van y vienenEncías pálidas, extremidades frías
Temblores, debilidad muscularPulso lento o débil (por el potasio alto)
Beber y orinar másDeshidratación, dolor abdominal
Mejora rápida con cualquier tratamiento de soporteEstado de shock

Una crisis addisoniana es una urgencia vital. Si tu caniche colapsa, está muy débil, vomita repetidamente o tiene las encías pálidas, ve a urgencias veterinarias de inmediato. El potasio elevado puede alterar el ritmo cardiaco y la hipotensión puede ser mortal en horas. Con fluidoterapia y tratamiento hormonal, la mayoría se recupera.

Diagnóstico

Pistas en la analítica

  • Sodio bajo y potasio alto, con una relación sodio/potasio disminuida (en la forma típica).
  • Ausencia del "leucograma de estrés": un perro enfermo suele tener pocos linfocitos; en el Addison a menudo están normales o altos.
  • Urea y creatinina elevadas por deshidratación, que pueden confundirse con un fallo renal.
  • Glucosa baja, colesterol bajo o albúmina baja en algunos casos.

Un cortisol basal claramente normal-alto permite descartar la enfermedad con bastante fiabilidad, pero un valor bajo no la confirma.

Test de estimulación con ACTH

Es la prueba definitiva. Se mide el cortisol en sangre, se administra ACTH sintética (la hormona que ordena a las suprarrenales producir cortisol) y se vuelve a medir al cabo de una hora. En un perro sano el cortisol sube mucho; en un perro con Addison apenas cambia. Ojo: si el perro ha recibido corticoides recientemente, el resultado puede verse alterado, así que informa siempre al veterinario de toda la medicación previa.

Tratamiento

El Addison no se cura, pero se controla muy bien. El tratamiento consiste en reponer las hormonas que faltan, de por vida:

  • Mineralocorticoide: en forma de inyección cada varias semanas o de comprimidos diarios, según el fármaco que elija el veterinario.
  • Glucocorticoide: normalmente a dosis bajas diarias, que se aumentan temporalmente en situaciones de estrés (cirugía, viajes, enfermedad).

Las dosis las ajusta exclusivamente el veterinario mediante controles de electrolitos y del estado del perro. Al principio los controles son frecuentes (cada pocas semanas); una vez estable, cada 3-6 meses. Nunca suspendas ni cambies la medicación por tu cuenta: puede desencadenar una crisis.

Ten siempre a mano un informe con el diagnóstico y la medicación de tu caniche, y comenta con tu veterinario cómo actuar en días de estrés (viajes, residencia, celos, intervenciones). Avisa a la residencia canina o al cuidador.

Vida con un caniche addisoniano

Bien controlado, un caniche con Addison lleva una vida normal: pasea, juega, hace deporte y su esperanza de vida es prácticamente la misma. Lo que cambia es la rutina: medicación diaria, revisiones periódicas y un ojo atento a cualquier recaída (decaimiento, vómitos, poco apetito), que es motivo de consulta rápida.

En cuanto al coste, en España en 2026 conviene prever el gasto de las analíticas de control y la medicación mensual, que en un gigante es mayor que en un toy por cuestión de dosis. Si contratas un seguro, hazlo antes del diagnóstico: después suele quedar excluido. Ver el coste de mantener un caniche.

Errores frecuentes con el Addison

  • Atribuir los síntomas a una gastroenteritis repetida. Si tu caniche, sobre todo si es gigante, tiene vómitos o diarreas recurrentes que mejoran con suero y vuelven, pide que se valore el Addison.
  • Dar corticoides "por si acaso" antes de las pruebas. Pueden enmascarar el resultado del test de ACTH; si el perro está estable, conviene hacer primero el diagnóstico.
  • Relajar los controles cuando el perro está bien. Las necesidades de medicación cambian con el tiempo; los análisis periódicos evitan recaídas.
  • Olvidar el estrés. Un viaje, una mudanza o una cirugía pueden descompensarlo; planifícalo con el veterinario.

Addison frente a Cushing

Ambas son enfermedades de las suprarrenales, pero opuestas. En el Addison falta cortisol; en el síndrome de Cushing sobra. El Cushing es más frecuente en caniches pequeños mayores y se manifiesta con sed y apetito exagerados, tripa abultada y pérdida de pelo, como contamos en el caniche senior. Un dato importante: algunos tratamientos del Cushing, si se pasan de dosis, pueden provocar un Addison iatrogénico, por eso requieren controles estrictos.

Tienes un repaso de todas las enfermedades de la raza en enfermedades del caniche y en nuestra guía de salud del caniche.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los primeros síntomas de Addison en un perro?

Suelen ser vagos e intermitentes: cansancio, falta de apetito, vómitos o diarreas que van y vienen, temblores y debilidad, a menudo después de una situación de estrés.

¿La enfermedad de Addison tiene cura?

No, pero tiene tratamiento eficaz. Con la reposición hormonal de por vida y controles periódicos, la mayoría de caniches lleva una vida normal y con buena esperanza de vida.

¿Cómo se diagnostica el Addison en el caniche?

Con el test de estimulación con ACTH, que mide la capacidad de las suprarrenales para producir cortisol. La analítica general y los electrolitos dan pistas, pero no confirman el diagnóstico por sí solos.

¿Qué es una crisis addisoniana?

Es una descompensación aguda con colapso, vómitos, diarrea, deshidratación y alteraciones del ritmo cardiaco. Es una urgencia vital: hay que ir al veterinario de inmediato.

¿Es hereditario el Addison en el caniche gigante?

Sí, tiene un componente hereditario demostrado en el caniche gigante, aunque no hay un test genético simple. Conviene preguntar al criador por los antecedentes familiares.